Junior de Barranquilla volvió a meterse en la pelea, pero las cuentas siguen siendo exigentes. Después de un arranque sin victorias en sus primeros seis partidos y de la posterior llegada de Sebastián Viera al banco, el equipo rojiblanco logró reaccionar con triunfos frente a Fortaleza e Independiente Medellín. Ahora, con partidos aplazados todavía por disputar, el margen de error se redujo al mínimo.

La cifra que marca el camino

Junior suma 9 puntos en 9 partidos disputados. Le restan 10 encuentros, equivalentes a 30 puntos en juego. Tomando como referencia una meta cercana a 30 puntos para entrar en la conversación de los ocho, el equipo barranquillero necesitaría sumar aproximadamente 21 unidades más.

Eso supone un rendimiento cercano al 70% en lo que queda del calendario. No es imposible, pero sí obliga a sostener una regularidad que Junior todavía no ha mostrado durante todo el semestre.

Dos caminos posibles

Una ruta sería conseguir seis victorias, tres empates y apenas una derrota en esos diez partidos. Otra alternativa sería ganar siete encuentros y aceptar hasta tres caídas. En ambos casos, la conclusión es la misma: Junior necesita convertir la reacción reciente en una racha mucho más larga.

Un calendario con equilibrio entre casa y visita

El equipo rojiblanco tendrá compromisos pendientes y jornadas regulares repartidas entre Barranquilla y otras plazas del país. Entre los rivales que aparecen en el tramo final están Atlético Nacional, Bucaramanga, Internacional de Bogotá, Deportivo Pereira, Deportivo Cali, Águilas Doradas, Boyacá Chicó, Llaneros, Cúcuta y Deportivo Pasto.

La presencia de cinco juegos como local y cinco como visitante obliga a Junior a sumar fuera de Barranquilla. El partido contra Nacional, además, aparece como una prueba inmediata para medir si la mejoría observada en las últimas fechas puede sostenerse frente a un rival de mayor exigencia.

La reacción debe convertirse en tendencia

Las victorias recientes devolvieron confianza y acercaron nuevamente al equipo a la conversación de clasificación, pero todavía no alcanzan para borrar el mal comienzo. Viera necesita que Junior encuentre continuidad defensiva, mayor eficacia en ataque y una respuesta física que le permita competir con intensidad en una seguidilla cargada.

El margen existe, pero es estrecho. Junior todavía depende de sí mismo en buena parte de sus cuentas, aunque ya no tiene espacio para volver a encadenar varias fechas sin ganar.

Jorge Serrano Escalante