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Real Madrid ganó el primer Clásico liguero de la temporada y volvió a meterse de lleno en la discusión por el campeonato. El equipo de José Mourinho derrotó 2-1 al Barcelona en el Camp Nou este domingo 25 de octubre, con dos goles de Kylian Mbappé y una definición cerca del final que cambió el balance de la noche.
Raphinha había conseguido el empate para los locales, pero el delantero francés apareció otra vez cuando el encuentro se acercaba al cierre. La victoria redujo a tres puntos la distancia entre los dos clubes y le quitó al Barcelona la posibilidad de abrir una ventaja mayor ante su rival directo.
Mbappé abrió el camino antes del descanso
El Madrid encontró el primer gol a los 41 minutos. Un envío de Yan Diomande terminó en un intento de despeje de Gerard Martín y el balón quedó para Mbappé, que resolvió dentro del área. La jugada premió a un visitante que había generado aproximaciones por intermedio de Arda Güler y que consiguió llevar su ventaja al descanso.
Barcelona tuvo una oportunidad inmediata para responder, pero Lamine Yamal no acertó en una llegada cercana al arco. Al otro lado, Diomande también dispuso de una ocasión para ampliar el marcador antes de terminar la primera mitad. El 0-1 mantuvo abierto un partido en el que cada pérdida podía convertirse en una transición peligrosa.
La reacción de Raphinha no alcanzó
El conjunto de Hansi Flick igualó en la segunda parte con Raphinha. La anotación devolvió la disputa al punto de partida y obligó al Madrid a sostener su organización después de haber perdido la ventaja. El encuentro tuvo, además, intervenciones importantes de los arqueros: Joan García respondió ante Güler y Andriy Lunin evitó un gol en un cabezazo de Gerard Martín.
El empate dejaba un escenario exigente para ambos. Barcelona necesitaba atacar sin entregar demasiado espacio a la espalda; Madrid podía encontrar oportunidades si superaba la primera presión. Esa relación entre la búsqueda del gol y el cuidado de las transiciones terminó siendo uno de los asuntos decisivos del tramo final.
Una combinación resolvió el Clásico
El segundo tanto madridista nació de una acción colectiva cerca del cierre. Bellingham ayudó a abrir la jugada, Güler intervino en la combinación y Camavinga encontró el espacio para asistir a Mbappé. El francés completó su doblete y alcanzó, además, los cien goles con la camiseta del Real Madrid, de acuerdo con el registro divulgado por el club.
Barcelona buscó el empate en los minutos restantes, pero el visitante conservó la diferencia. El desenlace confirmó la importancia de tener un definidor preparado para aprovechar una oportunidad incluso después de largos periodos sin una ocasión limpia. Mbappé convirtió las dos acciones que terminaron escribiendo el resultado.
LaLiga vuelve a apretarse
Para la lectura del campeonato, el efecto más claro está en la distancia entre los protagonistas. El Barcelona continúa por delante del Madrid, aunque ahora con un margen de tres unidades. Una victoria en octubre no entrega un título, pero sí modifica el contexto de los partidos siguientes y la presión con la que cada equipo vuelve a competir.
Desde la mirada de Deporte Meridiano, el resultado también deja una enseñanza futbolística: dominar el balón y controlar el marcador son tareas diferentes. El Madrid encontró una forma de competir desde el orden y la eficacia; el Barcelona deberá revisar cómo protegerse cuando su ataque queda expuesto a una salida rápida. El Clásico dejó una diferencia corta en el tablero y una carrera liguera mucho más abierta.
La próxima jornada tendrá ahora un interés adicional: comprobar cómo responden ambos planteles después de un enfrentamiento que volvió a estrechar las diferencias.
Foto de archivo: Kylian Mbappé con Real Madrid ante Juventus, 22 de octubre de 2025. SdHb / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0.




