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Kimi Antonelli ganó el Gran Premio de Estados Unidos y dejó el campeonato de pilotos muy cerca de su alcance. El italiano de Mercedes dominó la carrera de este domingo 25 de octubre en Austin, acompañado en el podio por Charles Leclerc y Max Verstappen. Fue su novena victoria de la temporada, aunque la consagración matemática todavía deberá esperar.
El resultado se construyó con una salida firme y una estrategia de una sola parada. Mientras varios de sus rivales visitaron dos veces los boxes, Antonelli administró sus neumáticos y sostuvo una diferencia que le permitió cruzar la meta con 13,078 segundos sobre el Ferrari de Leclerc.
La salida le permitió dirigir la carrera
Antonelli partió desde la pole y conservó la primera posición cuando se apagaron los semáforos. Verstappen tuvo dificultades iniciales y quedó expuesto a los Ferrari. Leclerc aprovechó para avanzar, aunque el neerlandés recuperó la segunda plaza antes de terminar la primera vuelta. El líder pudo concentrarse entonces en desarrollar su propio ritmo.
La decisión estratégica llegó pronto. Red Bull optó por dos detenciones para Verstappen y los Ferrari siguieron una ruta similar. Mercedes, en cambio, eligió mantener a Antonelli en pista de acuerdo con la degradación y los tiempos que observaba. Esa apuesta exigía que el piloto cuidara los neumáticos sin perder demasiado rendimiento.
Una parada marcó la diferencia
El italiano completó un tramo prolongado con el compuesto medio y después pasó al duro para llegar al final. La ejecución fue suficiente para controlar a sus perseguidores aun cuando el cierre tuvo un periodo de coche de seguridad virtual. Antonelli terminó las 56 vueltas con un tiempo de una hora, 35 minutos y 16,650 segundos.
Leclerc acabó segundo y Verstappen tercero, a 17,485 segundos del vencedor. Lewis Hamilton fue cuarto, Lando Norris quinto, Isack Hadjar sexto y Oscar Piastri séptimo. George Russell terminó octavo con el otro Mercedes, seguido por Liam Lawson y Pierre Gasly dentro de las posiciones que entregaron puntos.
El campeonato sigue abierto en las matemáticas
La victoria no bastó para que Antonelli celebrara el título en Estados Unidos. Para resolverlo allí necesitaba también que Hamilton quedara fuera de los cuatro primeros y que Russell terminara noveno o más atrás. Ninguna de esas dos condiciones se cumplió: el británico de Ferrari fue cuarto y su compañero en Mercedes terminó octavo.
La diferencia, sin embargo, quedó en 123 puntos sobre Russell y 124 sobre Hamilton, con un máximo de 125 por disputar. Ese margen deja al italiano a dos puntos de asegurar la corona por sus propios resultados. Un noveno puesto en la siguiente carrera, en Ciudad de México, sería suficiente para cerrar esa cuenta.
Mercedes acertó con dos exigencias distintas
El balance del equipo no fue idéntico para sus dos pilotos. Antonelli tuvo una tarde de control desde la punta; Russell afrontó dificultades con el equilibrio del automóvil y recibió una sanción por un incidente en la primera vuelta. Su intento de recuperación encontró después el obstáculo de Piastri, al que no consiguió superar.
La lectura deportiva va más allá del número de paradas. Una estrategia funciona cuando el piloto conserva el ritmo necesario para hacerla viable. En Austin, Antonelli pudo sostener esa relación entre velocidad y cuidado de los neumáticos. Sus rivales tuvieron que buscar rendimiento con gomas más nuevas, pero pagaron el tiempo de una detención adicional.
Para la afición colombiana, que sigue la Fórmula 1 con la memoria de grandes actuaciones nacionales en Estados Unidos, el domingo dejó una definición clara en pista y otra todavía pendiente. Antonelli ganó con autoridad en el Circuito de las Américas; el campeonato tendrá una nueva oportunidad de resolverse en México. Austin le dio el triunfo, pero aún no la corona.
Foto de archivo: Kimi Antonelli durante la clasificación de Austin, 24 de octubre de 2026. Mercedes-AMG PETRONAS F1 Team.




