Por Jorge Serrano Escalante | Deporte Meridiano

Barranquilla, 28 de septiembre de 2026.

España volvió a la cima del fútbol femenino Sub-20. El 27 de septiembre, en Lodz, la selección dirigida por David Aznar empató 0-0 con la RPD de Corea y ganó 4-3 en los penales para conquistar el Mundial de Polonia 2026. La final no necesitó goles durante el juego para ofrecer tensión: la definición puso a prueba la precisión de las ejecutantes y los reflejos de las porteras.

Una final cerrada hasta el último cobro

España y la RPD de Corea llegaron al partido decisivo con trayectorias suficientes para sostener un duelo de márgenes estrechos. Ninguna consiguió romper el 0-0 y la corona quedó para la tanda desde el punto penal. Allí emergió Laia López: sus dos atajadas inclinaron el 4-3 hacia el equipo español.

El desenlace tuvo además un antecedente generacional. Parte de las futbolistas se habían enfrentado en la final mundial Sub-17 de 2024, que ganó la selección coreana por penales. En Polonia, la historia del último cobro cambió de lado. España sumó así su segundo título en la categoría, después del conseguido en Costa Rica 2022.

El valor de un proceso

Una tanda puede definir un trofeo, pero no explica por sí sola el camino hasta la final. España llegó a Polonia respaldada por una generación acostumbrada a competir en escenarios internacionales. Su recorrido exigió resolver partidos de perfiles distintos y sostener la concentración cuando el marcador no ofrecía ventajas.

La RPD de Corea tampoco quedó reducida a la derrota. Había eliminado a Colombia por 3-0 en semifinales y defendía el título de la categoría. Llegó a la final y llevó al futuro campeón hasta los penales, una medida de la exigencia que encontró España en la última prueba.

Colombia cerró el podio

El campeonato también dejó una referencia para el fútbol colombiano. La Selección Sub-20 empató 1-1 con Italia en el partido por el tercer lugar y ganó por penales para obtener su primer bronce mundial en la categoría. España levantó la copa, Corea fue subcampeona y Colombia regresó con su mejor ubicación histórica.

Lectura editorial

La final premió la resistencia de España y la respuesta de López en el momento de mayor presión. Para Colombia, el podio plantea una tarea distinta: dar continuidad a las jugadoras que alcanzaron ese nivel. El Mundial terminó con una campeona, pero también con una prueba de cuánto puede crecer el fútbol femenino cuando sus procesos reciben competencia y seguimiento sostenidos.

Estadio ŁKS de Łódź, sede real de la final del Mundial Femenino Sub-20 de 2026; fotografía de archivo de junio de 2024, no de la celebración. Foto: Kapitel / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0. Imagen original · Licencia.