Por Jaime Guzmán Gómez
Las glorias del Junior volvieron a reunirse en la Aleta del Tiburón
En la mañana de este martes 1 de septiembre, la Aleta del Tiburón se convirtió en escenario de encuentro, memoria y fútbol. Varias de las grandes leyendas que han dejado su nombre escrito en la historia del Junior de Barranquilla se reunieron para compartir con los medios de comunicación regionales y evocar algunos de los momentos más importantes del equipo rojiblanco.
La cita reunió a hombres que representan cuatro décadas distintas de la institución. Fueron homenajeados y recordados jugadores como Roberto Peñalosa, campeón con Junior en el año 2004; Luis Grau, integrante de las nóminas campeonas de 1993 y 1995; así como Arturo Segovia y Jesús María “Toto” Rubio, protagonistas de las históricas conquistas rojiblancas de 1977 y 1980.
Cada uno de esos nombres remite a un capítulo distinto del club. Segovia y Rubio pertenecen a la generación que rompió el maleficio: la que le dio a Barranquilla su primera estrella en 1977, después de décadas de espera, y volvió a celebrar en 1980. Grau formó parte del Junior de los años noventa, el de los dos títulos en tres temporadas. Peñalosa, por su parte, integró la nómina que devolvió al equipo a lo más alto en 2004, tras casi una década sin levantar el trofeo.
Anécdotas de una época dorada
El encuentro estuvo marcado por los recuerdos, las anécdotas y las evocaciones de una época dorada del fútbol barranquillero. Los diferentes medios de comunicación regionales compartieron con estas figuras históricas en un ambiente cálido y cargado de sentimiento por los colores rojo y blanco.
Este tipo de espacios, cada vez menos frecuentes, permiten que las nuevas generaciones de aficionados conozcan de primera mano las historias que solo pueden contar quienes estuvieron dentro de la cancha. La memoria del fútbol colombiano se ha construido más por tradición oral que por archivo, y encuentros como el de la Aleta del Tiburón cumplen esa función de preservar lo que de otro modo se perdería.
Entre los medios presentes estuvo Deporte Meridiano, bajo la dirección de Jorge Serrano, con la reportería de Jaime Guzmán, acompañando esta jornada en la que también se analizó el presente del Junior y los retos que enfrenta el equipo en el campeonato.
El presente, el tema inevitable
La situación actual del conjunto rojiblanco fue uno de los temas centrales de la conversación. Paradójicamente, Junior, actual bicampeón de la Liga, atraviesa un momento complejo y se encuentra en las últimas posiciones del rentado nacional: marcha decimoséptimo entre veinte equipos, con dos puntos en cinco partidos disputados, sin victorias, y con tres compromisos aplazados que la Dimayor aún no ha reprogramado.
El encuentro coincidió, además, con una jornada movida en la institución. Horas después, el club oficializó a Sebastián Viera como nuevo director técnico del equipo profesional, tras la salida de Alfredo Arias. Es decir, mientras las glorias del pasado recordaban los títulos de 1977, 1980, 1993, 1995 y 2004, otro nombre de esa misma galería de ídolos asumía la responsabilidad de sacar al equipo del fondo de la tabla.
Sin embargo, las leyendas y protagonistas del encuentro coincidieron en que, pese a las dificultades, el equipo cuenta con una nómina capaz de reaccionar y luchar por la clasificación. Quienes vivieron desde adentro las crisis de otras épocas saben que en el fútbol colombiano una racha adversa puede revertirse en tres o cuatro fechas, y más aún con partidos pendientes por jugar.
El mensaje fue claro: son momentos críticos, pero no definitivos. Junior tiene jugadores y herramientas suficientes para superar esta situación y volver a ser protagonista del campeonato.
Que sigan los homenajes
Más allá del análisis deportivo, la jornada dejó una sensación de deuda saldada, aunque sea parcialmente. Los futbolistas que construyeron la historia del club rara vez ocupan un lugar en la conversación diaria del hincha, que suele estar dominada por el resultado del fin de semana.
Que sigan los grandes homenajes a las glorias del equipo tiburón, y así se sigan dando a conocer las historias del conjunto de Barranquilla.



