Selección Atlántico de fútbol sala abrió una nueva etapa de formación con la convocatoria de 17 jugadores de la categoría masculina 2010. La Liga de Fútbol del Atlántico expidió la Resolución 020 el 14 de septiembre de 2026 en Barranquilla y citó a los futbolistas para ponerse a disposición del cuerpo técnico el martes 15 en el coliseo Sugar Baby Rojas. El objetivo declarado es preparar la participación departamental en el torneo nacional interligas de 2026.

El dato central de la resolución es el carácter del llamado. La Liga convoca jugadores para conformar el grupo y comunica la decisión a sus clubes; el documento también utiliza la palabra preselección. Por eso, los 17 nombres publicados son convocados al proceso, no una lista definitiva para disputar un campeonato. A 29 de septiembre, la resolución consultada no informa un recorte final, fechas de competencia ni resultados. Atribuirle partidos o títulos a este grupo sería adelantar una historia que todavía debe contarse en la cancha.

La Selección Atlántico de fútbol sala nace de sus clubes

La nómina exhibe una red de formación repartida entre escuelas y equipos del departamento. Independiente Barranquilla aporta tres convocados: David José Mendoza, Jeanhamzy Zúñiga Jácome y Óscar Felipe Merchancano Uscátegui. Psicogol aparece con Humberto Enrique Zuluaga Ortega y Andrés Felipe González Barranco. Los demás nombres llegan de Bambinos Jr., Barcelona de Barranquilla, Xeneize, Iván Valenciano, Illinois City, Nuevo Horizonte, Pacho Meza, Universidad del Atlántico, Caimanes F.C., Barranquillera, Legendarios y Neurogoals.

Esa amplitud importa tanto como el número de futbolistas. Una selección departamental se construye con trabajo cotidiano fuera de sus concentraciones: entrenamientos de club, entrenadores de base, familias que sostienen los desplazamientos y canchas donde se aprende a tomar decisiones con poco espacio. La resolución permite identificar ese origen, pero no mide por sí sola la calidad de cada escuela. La competencia nacional, cuando su programación sea confirmada, ofrecerá otra referencia para evaluar el proceso.

La categoría 2010 reúne a jóvenes en una fase decisiva de su desarrollo. La transición entre rendir en un club y representar al Atlántico exige adaptación al ritmo colectivo, comprensión de funciones y continuidad física. Ninguno de esos aspectos se resuelve con publicar una lista. También requiere seguimiento después de la convocatoria, en especial para quienes no queden en el grupo final. El talento del departamento no se agota en una resolución.

El cuerpo técnico y la primera citación

La Liga designó a Kevin Sánchez como director técnico, a Álvaro Lance como asistente y a Virgilio Buitrago como preparador físico. El texto oficial fijó la presentación inicial para el 15 de septiembre a las 2:00 p. m. en el coliseo Sugar Baby Rojas. Pidió uniforme blanco de práctica, hidratación, documento de identidad y afiliación a salud. Esos detalles administrativos muestran una convocatoria formal, aunque el documento no certifica cuántos jugadores asistieron ni cómo evolucionaron las sesiones posteriores.

El Sugar Baby Rojas ofrece un punto concreto en el mapa deportivo de Barranquilla para esta generación. Nombrar el escenario evita que el fútbol sala se convierta en una categoría abstracta dentro de la agenda local. El desarrollo de una selección necesita lugares de entrenamiento, horarios estables y rivales que permitan medir lo aprendido. La citación oficial registra el inicio previsto del trabajo; la continuidad deberá verificarse con nuevas comunicaciones de la Liga y con la programación de la División Aficionada del Fútbol Colombiano.

El reto no termina al escoger la nómina

La presencia de jugadores de 14 clubes distintos en el listado —con tres representantes de Independiente Barranquilla y dos de Psicogol— habla de una base extendida. Ese es un punto a favor del ecosistema atlanticense, pero también una responsabilidad: coordinar tiempos de selección y club sin perder de vista la etapa escolar y la formación integral de adolescentes. La evaluación debe mirar el proceso completo, no únicamente un marcador futuro.

Para la afición barranquillera, acostumbrada a que la conversación futbolera gire alrededor de los profesionales, esta convocatoria recuerda dónde empieza buena parte del relevo. El fútbol sala demanda lectura rápida, técnica bajo presión y cooperación permanente. Una generación que aprenda esas obligaciones puede crecer deportivamente aunque ningún resultado esté garantizado. La noticia, hoy, es la oportunidad abierta por la Liga y el mapa de clubes que la sostiene.

La lectura editorial pide seguimiento verificable. Habrá que conocer la lista definitiva, el calendario interligas y las condiciones de preparación antes de juzgar el alcance de la apuesta. Por ahora, la Resolución 020 deja una certeza valiosa: 17 jóvenes de distintos clubes fueron llamados para representar al Atlántico en un proceso formal de fútbol sala. Mantener la atención sobre ellos después del primer anuncio será tan importante como celebrar sus futuras victorias.

Imagen destacada: Barranquilla Futsal, Barranquilla, 16 de mayo de 2013. Foto de archivo de Álvaro Lora Cuevas / Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0. No retrata a la preselección Atlántico 2026.

Jorge Serrano Escalante