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Deportivo Pereira rescató un empate 1-1 ante Once Caldas en el clásico del Eje Cafetero disputado el sábado 24 de octubre en el estadio Palogrande. Yúber Quiñones apareció en el cierre para responder al gol de Edwin Torres y dejar sin victoria al equipo de Manizales en la fecha 16 de la Liga BetPlay 2026-II.
El resultado tuvo un sabor diferente para cada lado. Once Caldas estuvo cerca de quedarse con los tres puntos y terminó la noche con 21 unidades, situado provisionalmente en la octava casilla. Pereira llegó a 14 y encontró una recompensa cuando el margen para reaccionar era mínimo.
El cero resistió durante buena parte del partido
La primera mitad terminó sin goles. Once Caldas produjo aproximaciones y se encontró con intervenciones importantes de Yimy Gómez, mientras Pereira buscó aprovechar los espacios que aparecían al recuperar la pelota. La igualdad se sostuvo pese a los intentos del conjunto local.
El arquero visitante fue determinante para que su equipo no tuviera que perseguir el marcador desde mucho antes. En un clásico cerrado, ese trabajo adquirió valor con el paso de los minutos: cada atajada mantuvo al Pereira a una sola acción de cambiar el rumbo del encuentro.
De acuerdo con la crónica de AS Colombia, los locales exigieron al guardameta con remates y cabezazos. El visitante también tuvo un gol invalidado por fuera de juego en la primera etapa y dispuso de oportunidades en el complemento.
Torres rompió la resistencia visitante
El gol que abrió el marcador llegó en la recta final. Michael Barrios intervino en la jugada y Edwin Torres apareció para superar a Gómez. Después de tantos minutos sin poder establecer la diferencia, Once Caldas encontró la anotación que parecía resolver el clásico a su favor.
Torres había ingresado durante la segunda mitad. Su aporte desde el banco permitió romper una resistencia que los titulares no habían conseguido superar. El cambio produjo el efecto buscado y dejó a los blancos con la posibilidad de convertir su insistencia en una victoria importante.
Sin embargo, el 1-0 todavía exigía una última tarea: cerrar el partido. Los minutos restantes adquirieron otra dimensión, porque Once Caldas debía proteger lo conseguido y Pereira necesitaba asumir riesgos para evitar una derrota en el escenario de su rival regional.
Quiñones encontró el empate desde lejos
La respuesta llegó por intermedio de Yúber Quiñones. El atacante sacó un remate de larga distancia que golpeó el poste antes de entrar. La jugada transformó el desenlace y devolvió al Pereira un punto que hasta ese momento parecía escaparse de Palogrande.
La cobertura de Caracol Radio registró la igualdad en el cierre del tiempo reglamentario. Para el local fue un golpe difícil de asimilar: el esfuerzo por abrir el marcador no alcanzó para asegurar los tres puntos.
Pereira encontró una salida individual en el momento más apretado del compromiso. El remate de Quiñones tuvo el valor de insistir cuando quedaba poco tiempo, y su acierto compensó una noche en la que el visitante había dependido también de las respuestas de su arquero.
Una igualdad que pesa en la pelea por los ocho
Once Caldas cerró el encuentro dentro de la zona de clasificación, pero con una posición todavía expuesta a lo que hagan sus perseguidores y a los resultados pendientes. El punto suma, aunque la diferencia entre empatar y ganar se vuelve especialmente sensible en el tramo final.
Pereira, por su parte, terminó la noche en la casilla 17 con 14 unidades. La igualdad no resuelve su situación en la tabla, pero evita salir de Manizales con las manos vacías y ofrece un resultado sobre el cual intentar construir el cierre del campeonato.
El análisis del clásico deja una exigencia clara para el equipo blanco: una ventaja tardía necesita la misma concentración que costó conseguirla. Para el visitante, la lección está en sostener la búsqueda hasta el final, incluso después de recibir un gol en los últimos minutos.
Palogrande pasó de celebrar la anotación de Torres a ver cómo Quiñones cambiaba el reparto. Así terminó una nueva edición del duelo regional: un gol por equipo, un punto para cada uno y la sensación de que el cierre fue tan decisivo como todo lo ocurrido antes.




