La Laver Cup 2026 volvió a manos de Europa el domingo 27 de septiembre en el O2 Arena de Londres. Alexander Zverev venció 7-6(3), 6-3 a Learner Tien y aseguró el 13-5 definitivo frente al Equipo Mundo.
Por Jorge Serrano Escalante
El alemán cerró una jornada en la que el marcador final contó solo una parte de la historia. Europa tuvo que resolver puntos de máxima tensión antes de levantar su sexta copa. El equipo que había perdido la corona en 2025 recuperó la iniciativa con una pareja nueva de dobles y encontró en Zverev al hombre que sostuvo el último pulso.
Imagen destacada: vista real de la Laver Cup 2026 en Londres, tomada el 26 de septiembre. Daniel Cooper / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0. Sin modificaciones. La fotografía no corresponde al partido decisivo del domingo.
Europa convirtió una ventaja corta en el título
El conjunto europeo llegó al último día por delante 7-5. Necesitaba dos victorias y consiguió la primera en dobles: Flavio Cobolli y Jakub Mensik derrotaron 7-5, 6-3 a Alex de Minaur y Taylor Fritz. La pareja reunió tres puntos y dejó a Zverev frente a la oportunidad de cerrar la serie sin esperar otro partido.
Era una responsabilidad concreta. El alemán había caído el sábado ante De Minaur en tres parciales. Volvió a la pista con una deuda deportiva inmediata y con el peso de un equipo que ya había hecho su parte. En ese contexto, su triunfo ante Tien tuvo algo más que valor estadístico.
Zverev resistió antes de imponer su juego
Tien no fue un espectador del desenlace. El estadounidense sostuvo un primer set exigente y lo llevó al desempate. Zverev encontró allí la precisión que había faltado durante varios pasajes. Después consiguió el quiebre del segundo parcial y conservó la ventaja hasta el final.
El 7-6(3), 6-3 selló una serie que parecía más cerrada mientras se jugaba que en la fotografía del 13-5. Europa había llegado al domingo con dos puntos de margen. Salió con el trofeo porque ejecutó mejor los dos partidos que tenía por delante.

La sexta corona europea y el peso de Zverev
Para Yannick Noah fue su primera Laver Cup como capitán, después de que su equipo se quedara sin el título en San Francisco un año antes. Para Zverev fue la cuarta ocasión en que consiguió el punto definitivo de una edición. Su cuenta histórica llegó a 26 puntos, la más alta del certamen.
Esos números explican la continuidad de un jugador que sabe competir dentro de una dinámica distinta. En el circuito, la derrota individual se administra a solas. En la Laver Cup, cada tropiezo afecta al grupo y cada reacción puede cambiar el estado de ánimo del banquillo.
Lectura editorial: ganar también exige responder
La victoria confirma la profundidad de Europa, pero también el valor de un líder capaz de volver después de fallar. Zverev perdió el sábado y decidió el torneo el domingo. Esa respuesta le dio cuerpo a una conquista que no puede explicarse únicamente por el marcador final.
El Equipo Mundo tendrá que revisar cómo transformar sus oportunidades en puntos decisivos. Europa se lleva la copa y una enseñanza útil para futuras ediciones: el talento reúne a un equipo; la capacidad de responder bajo presión lo hace campeón.



