A cuatro días de que arranque el Nacional Sub-15 de béisbol en Barranquilla, la ciudad se prepara para recibir siete delegaciones que competirán por el título que hoy defiende la Selección Atlántico. Pero antes de que se lance la primera bola, el torneo ya enfrenta dos noticias que marcan la previa: tres ligas que estaban anunciadas no llegarán a la cita, y uno de los dos escenarios donde se jugará, el estadio Édgar Rentería, todavía no tiene sus luminarias en condiciones de uso nocturno. Así quedó planteado en la rueda de prensa de presentación del evento, organizado por la Federación Colombiana de Béisbol con el respaldo de la Liga de Béisbol del Atlántico y el Distrito.

Contra el reloj: las luces del Rentería y el Sub-15

La pregunta sobre los escenarios no tardó en aparecer en la rueda de prensa, y la respuesta dejó claro que el tema no está resuelto. El torneo se disputará en dos sedes, el estadio Édgar Rentería y la cancha de béisbol del nuevo Polideportivo La Magdalena, y mientras esta última cuenta con iluminación completamente operativa por tratarse de una instalación reciente, el Rentería atraviesa un proceso de mantenimiento correctivo que a cuatro días del inicio del torneo todavía no concluye.

Según explicó en la rueda de prensa un funcionario de la Secretaría de Deportes identificado como Daniel, las luminarias LED ya llegaron al estadio y están siendo reemplazadas por garantía, pero el proceso depende de una pieza estructural: las crucetas que sostienen los reflectores en los postes. Sin ellas, el cambio no puede completarse, y sin las luces instaladas y probadas, el escenario no está en condiciones de albergar partidos de béisbol de esta categoría en horario nocturno. El propio funcionario fue directo al reconocer que, en las condiciones actuales de iluminación, no se puede jugar en el Rentería.

El compromiso que se planteó en la rueda de prensa es tener el estadio funcionando al cien por ciento el jueves, dos días antes del inicio del torneo. Además, se mencionó que Alumbrado Público tiene prevista una visita para reforzar la iluminación en las zonas de left field y right field, puntos que suelen quedar más débiles en los estadios con sistemas de luces antiguos. La ciudad, entonces, corre contra el reloj para que un escenario emblemático del béisbol local esté a la altura de un torneo nacional que arranca en apenas noventa y seis horas.

A cuatro días del torneo, el estadio sigue a oscuras

La incertidumbre sobre las luminarias del Rentería no es un detalle menor: condiciona directamente la programación del torneo. Si el estadio no queda listo a tiempo, los partidos tendrían que concentrarse a partir de las 3:30 de la tarde, dejando por fuera la posibilidad de tandas matutinas o nocturnas en ese escenario. La organización insistió en que la programación definitiva la dará a conocer la Federación Colombiana de Béisbol mediante un comunicado oficial, una vez se resuelva el panorama de iluminación y también un inconveniente logístico con la delegación de San Andrés, que no llegará a tiempo para su compromiso inaugural del sábado ante Fuerzas Armadas.

A esa incertidumbre de última hora se suma otra noticia que ya es definitiva: de las diez delegaciones que en algún momento estuvieron en el radar del torneo, solo siete confirmaron su participación. Atlántico, Bolívar, Sucre, Córdoba, San Andrés, Valle y Fuerzas Armadas estarán en Barranquilla, mientras que Antioquia, Bogotá y La Guajira quedaron por fuera. En la rueda de prensa se dejó una reflexión sobre esa ausencia: para una ciudad que se prepara para ser sede, recibir apenas siete de las dieciséis ligas del país deja la sensación de una oportunidad incompleta, y se planteó que diez delegaciones deberían ser el mínimo exigible para un evento de carácter nacional.

Con ese telón de fondo, la inauguración está prevista para las 2:00 de la tarde del sábado, con el partido entre Atlántico y Córdoba abriendo el torneo. La Selección Atlántico llega como campeona defensora, con más de un mes de preparación bajo la dirección de su mánager, Juan Arisa, quien aseguró que el objetivo es revalidar el título en casa sin que eso se convierta en una presión desmedida para los jóvenes jugadores. El torneo, además, cuenta con el respaldo de tres universidades de la ciudad y el patrocinio de Colanta, que instalará stands y actividades para el público infantil durante toda la competencia, un recordatorio de que, más allá del marcador, el evento también se piensa como plataforma de formación para los muchachos que participan.

A cuatro días del inicio, el Nacional Sub-15 llega a Barranquilla con más preguntas que certezas: una programación que todavía no es oficial, una delegación que ajusta su itinerario y, sobre todo, un estadio emblemático que necesita resolver en menos de una semana un problema técnico que arrastra desde hace tiempo. El jueves, cuando se cumpla el plazo que la propia Secretaría de Deportes se puso para las luminarias del Rentería, se sabrá si Barranquilla llega completa a su cita como sede o si el torneo deberá arrancar, otra vez, corriendo contra el reloj.