El boxeo tiene estas cosas: un nombre desconocido puede terminar compartiendo cartelera con la leyenda más pesada del box mexicano en cuestión de semanas. Eso es exactamente lo que le ocurrió a Jeison Troncoso, un crucero samario apodado El Bananero, elegido para ser el rival de Julio César Chávez Jr. en su regreso al ring. La cita es el sábado 19 de septiembre, a las seis de la tarde, en el Gimnasio Miguel Hidalgo de Puebla, dentro de la función "Knockout contra las Adicciones". Del lado mexicano, la historia es la de un apellido que insiste en no apagarse. Del lado del Caribe colombiano, es la de un boxeador de 31 años que nunca había tenido frente a sí una noche tan grande.
Quién es Jeison Troncoso, El Bananero samario
Troncoso llega al combate con un récord profesional de 14 victorias y 3 derrotas, diez de esos triunfos por la vía del nocaut. Compite en la división crucero, con límite de 200 libras, y su último peso registrado oficialmente fue de 198,5. Es, en pocas palabras, un pegador: su porcentaje de nocauts supera el setenta por ciento, un dato que explica por sí solo el apodo con el que lo conocen en Santa Marta y ahora empieza a sonar fuera de Colombia.
Su carrera profesional arrancó tarde. Debutó el 17 de diciembre de 2021, ya con veintiséis años cumplidos, y desde entonces ha disputado diecisiete combates y setenta y nueve asaltos en apenas cinco temporadas. Es una trayectoria corta pero intensa, construida boxeando en su propia ciudad —incluyendo una función en diciembre de 2022 en el Coliseo de Pescaíto David Ruiz Ureche, en el barrio que también vio nacer a Carlos Valderrama y Radamel Falcao— y también fuera de ella, midiéndose con rivales de calibre internacional.
Sus últimas seis peleas cuentan otra historia: un patrón irregular donde alterna victoria y derrota, sin encadenar dos triunfos seguidos. La más reciente fue en diciembre de 2025, en Matoury, Guayana Francesa, donde cayó ante el invicto Leonardo Mosquea. Pero la derrota que mejor lo retrata es anterior: en diciembre de 2024, en el Grand Hyatt Baha Mar de Nassau, fue detenido en el séptimo asalto por Julio César La Cruz, doble campeón olímpico cubano. Perder ante un boxeador de ese nivel no es una mancha; es la prueba de que Troncoso no le ha huido a los desafíos grandes, aunque le hayan costado caro en el papel.
El reto que lo espera frente a Chávez Jr en Puebla
Del otro lado del ring estará un Chávez Jr. de cuarenta años, con marca de 56 victorias, 7 derrotas y un empate, 36 de esos triunfos por nocaut. Su última salida fue el año pasado ante Jake Paul, donde no solo perdió sino que quedó completamente expuesto ante el mundo. Después llegó la deportación desde Estados Unidos, ligada a acusaciones de delincuencia organizada y tráfico de armas, y con ella la sensación de que su carrera se sostiene más en el apellido que en los resultados recientes. Su última oportunidad por un título mundial fue en 2012, cuando Sergio "Maravilla" Martínez le arrebató el cinturón mediano del Consejo Mundial de Boxeo en Las Vegas.
El propio Julio César Chávez, padre y leyenda, fue franco en una entrevista con ESPN: dijo que sus hijos están en la recta final de sus carreras y que Julio busca todavía un último campeonato mundial antes de cerrar el capítulo. Ese comentario deja clara la naturaleza del combate en Puebla: no es una defensa de título ni una pelea eliminatoria, sino la puesta en escena de un regreso, con Troncoso en el papel de rival elegido para acompañar esa narrativa. El gobierno poblano, por su parte, aclaró que no aporta recursos económicos a la función; solo presta el inmueble y ayuda a difundir el evento, cuyas ganancias están destinadas a programas de prevención de adicciones y a la construcción de un centro de rehabilitación en el estado.
Visto desde Puebla, el relato oficial habla de una rivalidad deportiva entre México y Colombia. Visto desde Santa Marta, es la historia de un samario con un currículo modesto al que le entregaron, sin buscarla del todo, la llave de un regreso ajeno. La cartelera completa reunirá entre diez y trece combates, con nueve boxeadores poblanos compartiendo función junto a figuras nacionales e internacionales, entre ellas Omar Chávez, hermano del protagonista, quien también llega marcado por episodios recientes fuera del ring. Para Troncoso la cuenta es simple: diecisiete peleas en cinco años, ninguna con la visibilidad que tendrá esta. El 19 de septiembre, en Puebla, un muchacho de la Bahía se sube al ring a pelear contra el apellido más pesado del boxeo mexicano.
Más allá de cómo termine la pelea, el nombre de Jeison Troncoso ya quedó ligado a uno de los regresos más comentados del boxeo mexicano reciente. Para él, la oportunidad es enorme independientemente del resultado: pocas veces un crucero samario tiene la posibilidad de compartir cartelera estelar con un apellido de la talla de Chávez. Lo que ocurra sobre el ring del Gimnasio Miguel Hidalgo dirá si El Bananero supo aprovechar la llave que le tocó, o si simplemente fue parte del decorado de un regreso que, en el fondo, nunca dependió de él.



