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La Escuela de Talentos de Judo inauguró este martes 20 de octubre su encuentro nacional en Bogotá, con 76 deportistas de cinco departamentos. La concentración, que comenzó con la llegada de las delegaciones el lunes 19 y se extenderá hasta el viernes 23, combina trabajo técnico, formación personal y capacitación de entrenadores. La programación contempla para el miércoles el acompañamiento de Yuri Alvear.
El Comité Olímpico Colombiano informó que el acto inaugural se realizó en el hotel Fairfield, después de las actividades del segundo día. Participaron la secretaria general del organismo, Ana Edurne Camacho, y la ministra del Deporte, Juliana Gutiérrez. El trabajo sobre el tatami tiene como escenario el Centro de Alto Rendimiento de la capital.
Una representación de cinco regiones
El grupo está integrado por 25 niñas y 51 niños procedentes de Quindío, Antioquia, Valle del Cauca, Norte de Santander y Santander. Las escuelas participantes tienen sede en Calarcá, Apartadó, Trujillo, Cúcuta y Socorro. De acuerdo con la intervención inaugural recogida por el COC, el encuentro reúne deportistas de entre nueve y 14 años.
La recepción de las delegaciones abrió el lunes una semana de intercambio entre procesos regionales. La iniciativa cuenta con el auspicio del Ministerio del Deporte y el apoyo del COC y de la Federación Colombiana de Judo. El propósito incluye observar el desarrollo de los participantes y reconocer posibilidades de proyección deportiva.
La técnica ocupa el centro del trabajo
La jornada del martes abordó desplazamientos, desequilibrios, caídas y agarres. También incluyó técnicas de brazo, pierna y cadera. La práctica estuvo acompañada por espacios de formación fuera del entrenamiento, entre ellos una charla sobre alimentación saludable. La programación busca reunir distintos aspectos del aprendizaje de quienes todavía están en una fase inicial de su recorrido.
Para el miércoles 21 están previstas actividades de inmovilización y contraataque. El anuncio de la organización contempla además una sesión sobre regulación emocional y una reunión de retroalimentación con los entrenadores. Son componentes de la agenda comunicada: su realización y sus resultados deberán evaluarse después de que terminen las jornadas correspondientes.
Yuri Alvear, un puente con la experiencia olímpica
El acompañamiento de Alvear agrega una referencia reconocible para los jóvenes. La vallecaucana obtuvo el bronce en Londres 2012 y la plata en Río 2016, además de tres títulos mundiales. Su presencia prevista acerca a los participantes a alguien que recorrió el camino desde la formación regional hasta los escenarios de mayor exigencia del judo.
El perfil publicado por la Revista Olímpica explica que, después de retirarse de la competencia, Alvear continuó ligada al deporte como entrenadora. Entre los procesos que acompañó aparecen Brenda Olaya y Erika Lasso. Esa trayectoria permite situar su aporte al encuentro más allá del palmarés: también tiene experiencia en la formación de otras deportistas.
Los entrenadores también tienen una agenda
La programación inicial anunció combates libres para el jueves, como una oportunidad de observar lo trabajado en las jornadas previas. El plan del encuentro incluye preparación física, contenidos psicosociales y espacios de capacitación y retroalimentación. No se trata de un campeonato que ya haya entregado títulos o un listado de nuevos seleccionados nacionales.
La revisión entre entrenadores puede ayudar a conectar lo que ocurre durante la concentración con el trabajo posterior en cada escuela. Identificar aspectos por mejorar tiene más sentido cuando esas observaciones regresan al proceso cotidiano. La información difundida hasta ahora describe una oportunidad de formación; todavía no ofrece un balance final de resultados ni una evaluación individual de los asistentes.
Lectura Deporte Meridiano: observar lo que continúa
La noticia pone el foco en una parte del deporte que suele quedar fuera del marcador: el aprendizaje previo a la alta competencia. Reunir a niñas y niños de distintas regiones facilita un espacio de intercambio. El efecto de esa experiencia, sin embargo, deberá apreciarse en la continuidad del acompañamiento y en las oportunidades que encuentren después de regresar a sus ciudades.
Para la cobertura regional, el seguimiento no debería terminar con el acto de apertura. Quedan por conocer el balance de los entrenadores, las conclusiones del encuentro y la manera en que las escuelas incorporen lo aprendido. Por ahora, el dato confirmado es una concentración nacional en marcha: 76 jóvenes trabajan en Bogotá y tienen por delante nuevas jornadas hasta el viernes 23 de octubre.




